Pagos del Gobierno
Vídeo
2 de enero de 2026

La hoja de ruta del gobierno digital para 2026: cuáles serán las prioridades de las agencias y qué significa esto para los proveedores de software del sector público.

Se prevé que 2026 sea un año decisivo para la administración digital. Los ciudadanos exigen ahora servicios intuitivos y adaptados a los dispositivos móviles; los líderes estatales y locales esperan que los datos fluyan sin problemas entre los distintos departamentos; y se espera que los equipos tecnológicos lo proporcionen todo de forma segura, eficiente y transparente.

Para los proveedores de software, es fundamental comprender hacia dónde se dirigen las agencias. Las soluciones más exitosas en 2026 se anticiparán a estas prioridades, alineándose con los objetivos de las agencias, las expectativas de cumplimiento normativo y la mentalidad centrada en el ciudadano que configura todas las decisiones tecnológicas.

Con la reducción de los presupuestos y la confianza pública bajo presión, las agencias se están concentrando en seis prioridades que definirán la modernización este año, cada una de ellas centrada en mejorar la calidad del servicio, proteger los datos y construir una infraestructura digital sostenible para la próxima década.

1. La experiencia de los ciudadanos se convierte en un indicador de rendimiento.

La experiencia ciudadana (CX) ha pasado de ser un objetivo de diseño a convertirse en un estándar medible del rendimiento del gobierno. En 2025, el 77 % de los ciudadanos estadounidenses creía que los servicios digitales del gobierno debían ser tan buenos o mejores que los del sector privado; sin embargo, solo el 28 % estaba satisfecho conla experiencia de su estado1. Esa brecha está empujando a las agencias a replantearse cómo prestan sus servicios.

Este año, el énfasis está pasando de la perfección visual a la usabilidad práctica: comunicación clara, actualizaciones de estado en tiempo real e interfaces que funcionan a la perfección en cualquier dispositivo. La satisfacción se medirá cada vez más a través de la adopción, la finalización de tareas y la capacidad de respuesta, de forma similar a cómo el sector privado evalúa el rendimiento digital.

2. La «seguridad desde el diseño» no es negociable.

La ciberseguridad sigue siendo el principal motor de la modernización, pero la mentalidad está cambiando. En lugar de proteger los sistemas después de su implementación, las agencias están adoptando marcos de «seguridad desde el diseño», que incorporan principios de seguridad en cada capa de su arquitectura.

Este enfoque proactivo reduce las vulnerabilidades y simplifica el cumplimiento de las normas cambiantes del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST) y las normas estatales de protección de datos. El objetivo es la resiliencia, garantizando que cada nuevo sistema, integración y proceso sea intrínsecamente seguro desde el principio.

3. La interoperabilidad tiene prioridad sobre la personalización.

Los gobiernos se están dando cuenta de que la modernización no significa construir todo desde cero, sino conectar lo que ya funciona. En 2026, la atención se centrará en la interoperabilidad, garantizando que los sistemas de todos los departamentos puedan compartir datos, automatizar los traspasos y hablar un lenguaje digital común.

Las API, el middleware y las plataformas modulares están sustituyendo a los sistemas altamente personalizados que atrapaban a las agencias en largos ciclos de actualización. Este cambio acelera la innovación, reduce los silos y permite a las agencias adaptarse más rápidamente a las necesidades políticas y ciudadanas.

4. La IA responsable encuentra su lugar en las operaciones cotidianas.

La inteligencia artificial ha pasado de ser una prueba de concepto a una aplicación práctica. Según la Encuesta Digital Gubernamental 2025 de EY, el 45 % de las agencias estatales y locales ya usan IA, y otro 39 % ha adoptado la IA generativa para agilizar el procesamiento de documentos, responder a las consultas de los ciudadanos y predecir la demanda de servicios.

Pero en 2026, la atención se centra en la IA responsable, un marco basado en la transparencia, la ética y la supervisión humana. Los gobiernos están elaborando políticas para garantizar que las decisiones automatizadas sigan siendo explicables, imparciales y auditables. El objetivo no es sustituir a las personas, sino capacitarlas para que presten un servicio más eficaz.

5. Infraestructura que se adapta a la incertidumbre

Desde fenómenos meteorológicos extremos hasta rápidos cambios demográficos, las agencias públicas se enfrentan a un estado de cambio constante. Una infraestructura basada en la nube, modular y preparada para el cumplimiento normativo se ha convertido en algo esencial para dar una respuesta rápida y ágil.

En 2026, la inversión en tecnología escalable marcará la diferencia entre los gobiernos que puedan adaptarse rápidamente y los que tengan dificultades para seguir el ritmo. Las infraestructuras modernas se han convertido en un elemento esencial para la fiabilidad de los servicios, el control fiscal y la confianza de los ciudadanos.

6. Pagos digitales sin fisuras como servicio básico.

Dado que el mercado de pagos digitales de EE. UU. ya supera los 3 billones de dólares y se prevé que se triplique para 2033, los gobiernos no pueden permitirse tratar los pagos como una cuestión secundaria. Con casi el 90 % de los norteamericanos utilizando pagos digitales y las generaciones más jóvenes demandando cada vez más opciones de monederos digitales, es probable que en 2026 las agencias impulsen sistemas de pago eficientes, integrados y centrados en los ciudadanos.

Los proveedores de software pueden aportar un valor añadido significativo al permitir transacciones seguras en tiempo real, admitir múltiples métodos de pago y automatizar la conciliación y la generación de informes. Las capacidades de pago modernas reducen las fricciones, impulsan la adopción y refuerzan la confianza del público.

Un año para reajustar y reforzar

El gobierno digital en 2026 se define por la integración: la unión de sistemas que ofrecen resultados coherentes, seguros y centrados en los ciudadanos. En los próximos doce meses, los gobiernos elevarán el listón en materia de transparencia, rendición de cuentas y resiliencia, mientras que los ciudadanos esperarán servicios tan sencillos como las aplicaciones que utilizan a diario.

En Nuvei, nos enorgullece colaborar con innovadores que ayudan a los gobiernos a construir la próxima era de confianza digital, en la que la tecnología no solo impulsa los servicios públicos, sino que también fortalece la conexión entre los ciudadanos y sus comunidades.

Más información

¿Listo para crecer en cualquier lugar?

Empieza a usar Nuvei: la infraestructura de crecimiento para cualquier pago, en cualquier lugar. Un sistema inteligente, diseñado para crecer.